Para poder ofrecer un presupuesto de embalaje preciso, es necesario conocer el producto concreto y los requisitos del pedido. Los compradores deben facilitar la siguiente información:
Dimensiones de botellas, tarros o envases
Peso del producto envasado
Dimensiones requeridas de la caja interior
Estructura de caja recomendada
Requisitos relativos a los insertos o compartimentos
Cantidad estimada del pedido
Colores de impresión y estado de las ilustraciones
Requisitos de acabado superficial
País de entrega
Calendario de producción previsto
El proceso suele comenzar con un análisis de los requisitos y una recomendación sobre la estructura. Una vez confirmadas las dimensiones, el estilo, los materiales y la cantidad estimada, el proveedor puede elaborar un presupuesto y un plano de corte del embalaje.
Se puede utilizar una muestra estructural para comprobar las dimensiones, el montaje y el ajuste del producto. Una muestra impresa puede resultar más adecuada cuando sea necesario revisar el color, el diseño gráfico, el laminado metalizado, el laminado u otros detalles de la superficie antes de la producción.
Una vez aprobada la muestra, el proyecto puede pasar a las fases de producción, control de calidad y preparación del envío. Los plazos de producción, los costes de las muestras, las cantidades del pedido y las condiciones de envío deben confirmarse durante la fase de presupuesto, en lugar de darse por supuestos de antemano.
A la hora de comparar fabricantes de envases, hay que tener en cuenta su apoyo en el diseño estructural, su capacidad para proporcionar muestras, su conocimiento de los materiales, el desarrollo de los insertos, la uniformidad de la impresión, el proceso de inspección y la comunicación. Estos factores pueden ser tan importantes como el precio unitario presupuestado.